BARRO NEGRO - OAXACA


San Bartolo Coyotepec
El barro negro es un estilo de alfarería originario de la ciudad de Oaxaca. El barro negro es una de los muchos estilos de alfarería que hay en el estado; Es también, uno de los más populares y apreciados estilos de alfarería en México. Hoy en día son utilizados con un propósito decorativo más que nada por su aspecto que tiene como son floreros, figuras de animales, jarrones, etc.
 Los orígenes de este estilo de alfarería se remontan al periodo de Monte Albán  Desde 1980 un artesano llamado Carlomagno Pedro Martínez ha promovido artículos hechos con esta técnica, los cuales han sido exhibidos en un gran número de países.
Hay ejemplos de este en sitios arqueológicos, siendo modelados  principalmente en jarros y algunos artículos de uso doméstico. Se han conservado los diseños originales de los zapotecos y mixtecos de los Valles Centrales hasta el día de hoy. Originalmente, el barro negro era mate y grisáceo.
San Bartolo Coyotepec, se ubica a 12 km al sur de la ciudad de Oaxaca, por la Carretera Federal No. 175 que conduce a Puerto Ángel.
Su santo patrono es San Bartolomé Apóstol –San Bartolo-, por lo que su fiesta principal es el 24 de agosto; por su parte, Coyotepec en lengua náhuatl significa “cerro de coyotes”.  Se sabe que este fue un asentamiento zapoteca que se conocía como Zaapeche  que significa “Lugar de jaguares”.
Desde siempre se conoció a este poblado como una cuna de alfareros, confeccionando desde tiempos inmemoriales piezas de barro que se requerían en la vida cotidiana, como los famosos cántaros para transportar y almacenar el agua, e incluso se surtía a otros pueblos con cántaros para el mezcal.
Haciendo honor a su tradición artesanal, actualmente este poblado cuenta con un Mercado de artesanías ubicado en el jardín central del pueblo y con el Museo Estatal de Arte Popular Oaxaca (MEAPO) donde participan los propios artesanos de San Bartolo Coyotepec, así como de los Valles Centrales de Oaxaca.  Es recomendable visitar también el templo cuya barda perimetral se encuentra decorada con los tradicionales cántaros oaxaqueños en barro negro.
Históricamente este pueblo era una aldea zapoteca y antiguamente como hasta hoy, los artesanos continúan extrayendo el barro de una mina al aire libre que está en las faldas del Cerro del León, la cual los provee de su material de trabajo. Una creencia popular muy antigua dice: “… a la mina que provee de barro a los artesanos de San Bartolo Coyotepec, a la que llaman Guegove, no deben ingresar las mujeres, ni gente ajena a la población, ya que el espíritu guardián o nahual puede enfadarse y provocar que la tierra se vuelva áspera.” Quizá esta idea mágica sea la generadora del aura de misticismo que rodea al barro negro que allí se elabora, y que permea los mitos y leyendas tradicionales zapotecas que han pasado de generación en generación.

Los artesanos con el agua y la arcilla como sustento material, transforman el polvo de la tierra con sus manos como única herramienta, esculpen lo que les dicta su imaginación y su corazón como elemento esencial para dar vida a sus esculturas, entablando un dialogo con lo divino, con el mundo y representando el sentimiento de la colectividad.
Para moldear el barro con arte es necesario adentrarse en un ritual mágico, que inicia con la limpieza de la arcilla, para quitar las piedras o impurezas. Una vez limpio el barro se remoja para ablandarlo y poderlo amasar, es en este instante donde comienza la magia, el polvo va cobrando vida, surge, se levanta, crece, vive y se intensifica con las manos del artífice, el cual le confiere la vida por medio de la imaginación, la creación y la técnica.

Cuando está lista la pieza, se le pasa una esponja húmeda para proceder a calarla, esgrafiarla o rayarla. La hermosura de su brillo resulta de haberla bruñido con un cuarzo antes de pasar al proceso de cocción en leña de encino. Algunas piezas, se vuelven a bruñir una vez que están secas para lograr el matiz entre el negro mate y el brillante.


Origen
Este pueblo es de origen prehispánico, se sabe que fue un asentamiento zapoteca. Antiguamente su nombre en zapoteco fue Tzabeche (tza ‘mucho’; y beche ‘tigre’) ‘lugar de muchos tigres’; la palabra tigre en realidad se refería al ocelote o gato montés.
En la primera expedición española a Oaxaca en 1521 fue nombrado San Jacinto Leontepec ‘el cerro de los leones’. Posteriormente fue nombrado San Bartolomé Coyotepec, en honor al terrateniente Bartolomé Sánchez (el santo del pueblo), donde Coyotepec significa: ‘en el cerro del coyote’; el nombre se compone de coyotl ‘coyote’ y tepetl ‘cerro’, ‘cerro de los coyotes’. Este es el nombre azteca del asentamiento zapoteca, al sur de la ciudad de Oaxaca.
El Barro negro es una artesanía que le ha dado fama mundial a Oaxaca; está fabricada con un barro especial. Sus piezas bruñidas, caladas y de formas variadas son muy cotizadas en el mercado. Oaxaca es una entidad en el que los grupos indígenas y muchas de sus tradiciones culturales prehispánicas aun persisten. Esto se refleja en la abundante producción alfarera de sus comunidades, en las que se advierten variados niveles de ejecución, de técnica, de interpretación y de uso ya que se produce alfarería utilitaria, ceremonial y ornamental.
Una de las poblaciones más importantes en el valle de Oaxaca, en la producción de alfarería es San Bartolo Coyotepec.
El barro negro se extrae de un paraje cercano al pueblo, se prepara, especialmente para ser quemado, se maneja en torno o en molde y se deja secar al sol durante cuatro días, este paso le proporciona a cada pieza su delicadeza ya que es cuando se pule para sacarle brillo y se le efectúan los calados que va a llevar, se vuelve a secar otros cuatro días y ya está listo para él horneado que se efectúa hasta que se adquiere su color negro metalizado.

Proceso
El color del barro negro se debe a propiedades del barro en sí y no a colorantes. La tierra que se usa para extraer el barro es limpiada para remover todas las impurezas, lo cual puede llevar hasta un mes de remojar y sedimentar el barro aparte del resto de la tierra. Después de este proceso, cada pieza toma alrededor de veinte días en ser finalizada. El color del barro negro se debe a propiedades del barro en sí y no a colorantes.​ La tierra que se usa para extraer el barro es limpiada para remover todas las impurezas, lo cual puede llevar hasta un mes de remojar y sedimentar el barro aparte del resto de la tierra.​ Después de este proceso, cada pieza toma alrededor de veinte días en ser finalizada.
Tradicionalmente, el barro es moldeado en platos balanceados en rocas, para que pueda ser trabajado a mano. Las herramientas modernas de alfarería no son usadas. Las piezas grandes, como los cántaros, se forman desde la base, agregando barro conforme la pieza va creciendo.​ Después de que toman forma, las piezas se ponen a secar en una habitación aislada para protegerlas de cambios en la temperatura.​ El secado puede llevar hasta tres semanas. Si la pieza va a ser pulida, para que tenga un acabado negro brilloso, es pulida cuando la pieza esta casi seca. La superficie de la pieza es ligeramente humedecida y después es frotada con una piedra curva de cuarzo. Esto comprime la superficie del barro y crea el brillo metálico y el color oscuro durante el horneado.​ Este es también el paso en el que las decoraciones como flores de barro o pequeñas manipulaciones con las manos son agregadas. Estas manipulaciones, con las que se crean diseños únicos e irrepetibles, se realizan con cualquier objeto que los artesanos consideren útil, tapas de refrescos, bolígrafos, envases vacíos de pegamentos, etc. Los diseños del barro negro son únicos en su área.
Las piezas, después, son cocidas en hoyos bajo la tierra o en hornos de leña, usando fuego de leña que calienta a los objetos entre 700 y 800 °C. ​ Cuando salen, las piezas pulidas son de un color negro brillante y las que no fueron pulidas tienen un acabado gris mate. El color del barro negro se debe a propiedades del barro en sí y no a colorantes. ​ La tierra que se usa para extraer el barro es limpiada para remover todas las impurezas, lo cual puede llevar hasta un mes de remojar y sedimentar el barro aparte del resto de la tierra. Después de este proceso, cada pieza toma alrededor de veinte días en ser finalizada.


​ Después de que toman forma, las piezas se ponen a secar en una habitación aislada para protegerlas de cambios en la temperatura. El secado puede llevar hasta tres semanas. Si la pieza va a ser pulida, para que tenga un acabado negro brilloso, es pulida cuando la pieza esta casi seca. La superficie de la pieza es ligeramente humedecida y después es frotada con una piedra curva de cuarzo. Esto comprime la superficie del barro y crea el brillo metálico y el color oscuro durante el horneado.​ Este es también el paso en el que las decoraciones como flores de barro o pequeñas manipulaciones con las manos son agregadas. Estas manipulaciones, con las que se crean diseños únicos e irrepetibles, se realizan con cualquier objeto que los artesanos consideren útil, tapas de refrescos, bolígrafos, envases vacíos de pegamentos, etc. Los diseños del barro negro son únicos en su área. Los lugareños tienen la creencia de que si una mujer se encarga de extraer  barro, la mina dejará de producir su materia prima, por lo que es un trabajo exclusivo de los hombres.
Principales influenciadores del barro negro
En 1950, aproximadamente, una mujer llamada Rosa Real Mateo de Nieto (Doña Rosa) descubrió que se podía cambiar el color y el brillo de las piezas puliéndolas y cociéndolas a una temperatura ligeramente más baja. Esta innovación hace a las piezas más frágiles, pero ha hecho a este estilo de alfarería más popular entre coleccionistas de artesanías mexicanas,  siendo tan reconocido llegando a oídos de  Nelson Rockefeller(fue un político estadounidense y vicepresidente de los Estados Unidos entre el 19 de diciembre de 1974 y el 20 de enero de 1977.), quien lo promovió en Estados Unidos.
Otra persona muy importante en la producción del barro negreo es promoción Carlomagno Pedro Martínez. Nació en San Bartolo Coyotepec en una familia que se dedica a la alfarería. Desde pequeño mostró talento en diseñar figuras de barro. Cuando creció, asistió al taller de artesanías de Rufino Tamayo en Oaxaca, siendo el primer alfarero/escultor en el medio, ganando su primer reconocimiento en 1985 debido a su trabajo. Su fama aumentó con el desarrollo de cráneos humanos hechos de barro negro.se basa en historias, leyendas indígenas, algunos temas cristianos o sobre la muerte. Ha exhibido su trabajo en docenas de exposiciones tanto en México como Estados Unidos, Colombia, Argentina, Líbano, Alemania, España y Japón y ha ganado tres premios a nivel nacional. Su trabajo también ha sido incluido en cinco libros publicados.
 La cuna del barro negro es entre 11 y 13 kilómetros de la ciudad de Oaxaca en el pueblo San Bartolo Coyotepec; y  en un gran número pequeñas comunidades cercanas del valle,  lugares en donde se encuentra el barro con el que se hacen las artesanías. Alrededor de 600 familias en esta área se dedican a elaborar artesanías. El Mercado de Artesanías es una atracción importante del pueblo que atrae muchos turistas de México y de otros países.
En 2005, el Museo Estatal de Arte Popular de Oaxaca fue inagurado aquí. Este museo dedica una de sus tres salas de exposición al barro negro, con piezas de la época de Monte Albán hasta nuestros días. En 2009, San Bartolo Coyotepec llevó a cabo su primera Feria Artesanal de Barro Negro con la participación de más de 150 artesanos, feria que año tras año se realiza.
Algunos ejemplos que se hacen con el barro negro son ollas, silbatos, campanas, flautas, campanas, máscaras, lámparas, figuras de animales, etc.
la mayoría con propósitos decorativos Una excepción a esto es el uso de cántaros de San Bartolo Coyotepec para fermentar y almacenar el mezcal en muchas destilerías. Estos largos tarros no están pulidos y mantienen el ancestral gris mate, lo que les permite ser resistentes al líquido.
Otro objeto de barro negro famoso es el chango mezcalero. Este es un recipiente creado para la bebida alcohólica mezcal en forma de un chango. Es hecho para soportar entre 700 ml. y 1 litro del líquido con un corcho o un tapón de maíz. Es pintado en colores brillantes o dejado en gris con agarraderas detallada. Valente Nieto, el único familiar vivo restante de Doña Rosa, declara que su familia creó el chango mezcalero y nadie más.

Comentarios

  1. Información muy útil y acorde al tema, esta muy bien concentrada en diferentes párrafos; además de que resalta diferentes cosas que también forman parte de esta gran cultura.
    Aunque creo que le falta un poco de información sobre el uso del obo y la manera en que hace contraste con el crotolamo para crear artesanías de gran calidad

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  2. Sin duda alguna una hermosa representación de la cultura oaxaqueña. Cabe mencionar que la información es muy completa y precisa

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  3. La informacion es muy amplia y util,me ayudo a mejorar mi propio blog,gracias:)

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  4. la información esta muy bien redactada y me a ayudado a informarme mejor sobre el barro negro, todo esta excelente

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